Jaguar Yahuichinaicana

Autores/as

DOI:

https://doi.org/10.65504/16

Resumen

El payé tiene la capacidad de transformarse en jaguar, emprendiendo un viaje cósmico en el que sincroniza con la Vía Láctea y accede a un conocimiento dimensional profundo. A través de la conexión con la planta sagrada del yagé, se abren puertas hacia casas sagradas y reinos que existen más allá de la realidad visible. Las pintas y las kana (geometrías sagradas) sirven como claves para comprender las visiones que se revelan en estos planos. El jaguar, hijo del sol y la luna, representa la capacidad de conectar con la esencia de la naturaleza.

Según los abuelos de la selva, el jaguar se alimentaba del bejuco del yagé para agudizar sus sentidos, adentrarse en otras dimensiones y sentir el latido del corazón del venado, cazándolo con precisión. De esta manera, aprendió de la medicina ancestral. Esta pintura revela que todos somos jaguares: seres capaces de trascender las limitaciones de este plano físico y entrar en los procesos dimensionales de alta vibración, para comprender y transformar nuestra existencia en este mundo.

La obra refleja mi experiencia personal en las ceremonias de yagé, donde el proceso de transformación hacia el jaguar ha marcado profundamente mi conexión con la medicina ancestral. Agradezco al Taita Querubín Queta por guiarme y elevar mis estados de conciencia en esta tercera dimensión.

Esta obra se elaboró a base de pigmentos orgánicos como tabaco, yagé, achiote y jagua sobre lienzo.

Obra Jaguar Yahuichinaicana

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Publicado

10.06.2026 — Actualizado el 10.06.2026

Número

Sección

VII. Obras Pictóricas e Ilustraciones